Instagram stories

Desde que salieron, estoy muy enganchado a las Instagram Stories, un clon de Snapchat pero más serio, con posibilidades de llegar a más gente (tanta gente como te siga en Instagram).

Pues desde aquí os animo a seguirme, voy publicando cosas de mi día a día y reflexionos acerca de cosas que me gustan o que me resultan curiosas o dignas de ser comentadas.

Una de las cosas que más me gustan es que al igual que Snapchat, a las 24 horas desaparecen (aunque tu puedes guardarlas en tu móvil), así que no tengo mucho filtro a la hora de publicar nada.

Utilizo esto para que mis amigos y familia estén al tanto de mi vida y de paso, entretener a la gente que me sigue.

A la vez me gusta porque es una manera de hacer videoblogging sin mucho esfuerzo y con la posibilidad de poder probar cosas sin miedo ya que desaparecen a las 24 horas.

De vez en cuando suelto parrafadas sobre un tema concreto y las conservo en mi teléfono para publicarlas luego del tirón, para quien no las haya podido ver dentro de las 24 horas que duran en la plataforma.

Sin más, os invito a seguirme en mis cuentas (@jaumeestruch y @proyectojapan) y aquí os dejo un pequeño vídeo con una de mis reflexiones nocturnas de mi cuenta personal.

Bienvenido al cambio

Es de todos sabido que la vida da muchas vueltas y la mía ha dado hace poco un giro de 180º.

Este blog me ha acompañado desde hace tiempo. En él escribo cosas que pienso o cosas que quiero compartir. Pero como yo, también necesitaba un cambio.

Así que esta vez no sólo es un cambio estético, también de contenido.
No publicaré tantos posts y los que publique serán más personales. Para recomendaciones y curiosidades, ya tengo Twitter y Facebook. Mis fotos, en Instagram. Para mi portfolio voy a seguir usando Dribbble. Mis viajes, en Proyecto Japan.

Para este blog dejo lo simple, lo real, lo que realmente debería compartir y a ti debería interesarte si has llegado hasta aquí.

Bienvenido/a a mi nuevo blog. Bienvenido al cambio.

Paseo en moto

Que si, que la semana pasada dije que no iba a publicar nada durante unas semanas, pero el otro día fuimos a dar una vuelta con las motos y grabé este vídeo con la GoPro en el casco.

Era la primera vez que salía a “hacer curvas” con la 125 así que quería tener este recuerdo grabado.

Poco a poco le voy cogiendo el gustillo a la moto (algo hablé sobre eso en este post). Y aunque no es que me estén entrando ganas (todavía) de llevar una moto más grande, si estoy pensando en tener otro modelo con refrigeración líquida, ya que esta es por aire y cuando lleva muchos km, hay que dejarla descansar para que se enfríe. A ver si pasa el verano y se va un poco el calor, porque es lo único que me molesta, tener que vigilar de no cogerla a horas de mucho sol pq se calienta demasiado. Por lo demás perfecta y no gasta nada de nada. ¡Unos 500-600km con el depósito lleno!

En fin, aquí os dejo el vídeo para que lo disfrutéis, aunque creo que os podéis marear un poco ya que lo puse a toda velocidad para no tener que cortar nada y que se viese todo el recorrido jajaja.

¡Feliz semana!

¡Desconexión!

Desde que retomé el blog en Febrero, hace ya medio año, no he fallado a mi cita con el editor de WordPress ninguna semana.

Pero llega el verano y uno necesita un descanso, al menos digital. No es que me vaya de vacaciones ni nada por el estilo (ya me gustaría), pero llevo un par de semanas con cosas de trabajo, con propuestas que me han hecho sobre la mesa y con ideas en la cabeza a las que necesito dedicarles más tiempo. Por eso voy a dejar descansar este blog un ratito. En principio volveré en Septiembre, pero lo mismo vuelvo antes o lo mismo tardo más, no lo sé.

En cualquier caso, estáis invitados a volver a leer cualquier post del blog o a seguirme en Twitter :) También sigo publicando en Proyecto Japan.

¡Feliz Verano!

Moto vs coche

Dream Car

Mi historia con los vehículos viene de largo. A los 18 me apunté a la autoescuela por aquello de “ya puedo sacarme el carnet”, aprovechando que la chica con la que estaba por aquél entonces también se apuntó. El caso es que me apunté en Julio y como en Agosto la mayoría de autoescuelas cierran, luego lo dejé. Un par de años más tarde volví a algunas clases pero no subí a examen ni nada.

Y no fue hasta hace unos 4 años que decidí ponerme en serio e ir a por todas. No os voy a engañar, que mi pareja viviera a unos 30 km de Barcelona influía un poco en la decisión. Total, después de dos intentos me saqué la teórica y a la quinta la práctica. A decir verdad, nunca me ha apasionado el mundo del motor. Soy de esos que cuando alguien habla de coches o motos saca el móvil y se pone a mirar Twitter o a jugar.

Nunca llegué a comprar un coche ya que al poco de sacarme el carnet me fui a vivir con mi novia y cómo ella ya tenía coche no era necesario. Además, el no prestarle demasiada atención a los vehículos y el vivir cerca de la estación de trenes que me deja muy cerca del trabajo atrasó la idea de tener vehículo propio.

Pero hace cosa de un año, decidimos comprar una moto. Una de segunda mano, para empezar, una 125 de marchas. En principio para ella (que si le gusta el mundo del motor), pero al trabajar en casa al final he terminado cogiéndola yo más que ella. ¡Y oye, que gustazo!

Al ser una moto pequeña, hay momentos en los que hay que ir con cuidado. Hago sobretodo autopista y el día que hace un poco más de viento de lo normal cuesta controlarla (ahora ya no me cuesta tanto), pero el llegar a casa o al trabajo en 45 minutos en vez de en hora y cuarto ha hecho que al final acabe gustándome la idea de tener vehículo propio.

El caso es que ahora, después de valorar la situación, hemos pensado que quizá un coche sería mejor para mi. La moto está bien, pero la que tenemos es pequeña para hacer tantos km cada día (unos 60 entre ir y volver del trabajo) y los días de viento o lluvia es impensable cogerla.

Antes de decidirme por un coche durante unos meses había pensado en una moto de 3 ruedas. Los amantes de las motos ahora dirán “eso no es una moto ni es ná”, pero la verdad es que las he visto y me he informado y ofrecen lo que yo quiero: buena autonomía y consumo, más seguridad que una moto de dos ruedas. Pero por otro lado sigue el inconveniente de que si llueve no es tan buena idea cogerla y además el precio (son más caras que una moto normal aún siendo de segunda mano).

Así que posiblemente en un futuro no muy lejano me mire un coche de segunda mano, que será mi primer vehículo propio.

El coche que ya tenemos es gasolina y es relativamente nuevo, así que buscaría uno diesel y de segunda mano al que no me sepa mal darle algún golpe de novato, ya que aunque haga años que tenga el carnet de coche, no he conducido más allá de practicar con el coche de mi novia o el de algún amigo o familiar que me haya dejado dar una vuelta.

Igualmente nos quedaremos con la moto, que para trayectos cortos o días con buen tiempo sigue siendo un buen vehículo y además el mantenimiento e impuesto de circulación es mínimo.

¿Vosotros sois más de coche o de moto?